Colaboraciones

Palabras, malas palabras, palabrotas

 

A diario convivimos con gentes de una cierta cultura y una cierta educación, con gentes de una cultura incierta y una incierta educación y con gentes sin cultura y sin educación. Pero como expuso el inefable Fontanarrosa en el último encuentro de la Lengua Española, lo que llamamos mala palabra, en un determinado momento, en vez de convertirse en una palabrota, se transforma en una palabra del más formal y puro castellano.

Así como otras gentes en nuestro país se han convertido en inventores de palabras o formadores de un lenguaje muy particular. Podríamos citar como ejemplos, al Dr. Alfonsín diciendo “en el marco de”, o al Dr. Menem citando los escritos de un personaje griego de la antigüedad de los que no se conocen escritos, o la época de oro del cine español que nos legó el “pues, nada”, o el Dr. Ibarra, que nos dejara antes de comenzar a hablar el “a ver”, y si nos remontáramos a los años de nuestra juventud, todos éramos “loco” o antes estábamos los “in” y más allá los “out”, puaj…

Pero todo este palabrerío tenía hasta un tinte simpático, casi incorporado al folclore vernáculo (con perdón de la palabra) como parte de nuestro acervo cultural.

Volviendo a nuestra época actual, he notado en muchos jóvenes o jovencitos, una limitación realmente preocupante en el lenguaje que emplean para su comunicación cotidiana, en realidad es una limitación y repetición, si sus conversaciones son en base a sustantivos y adjetivos o adjetivo, “viste boludo” (sic).

Aunque también hay otros jóvenes (me imagino que deben ser jóvenes), me refiero a los que atienden los “call centers” o mejor dicho centros de atención al cliente, gentes de cultura diversa y nacionalidades diversas, te dicen de muy buena forma que no te van a solucionar nada y que la culpa es tuya por haber sido tan nabo en haber elegido esa compañía, pero que dulce y amablemente, después de que vos te arruinaste la garganta diciéndoles lo ineptos y mal nacidos que son en esa empresa, te despiden con un “gracias por haberse comunicado con…” y “que tenga usted un buen día”…

También existe esa otra casta compuesta por gente que habla muy bien, suena muy bien al oído, es más, nos endulzan, nos engatusan diciéndonos todo lo maravilloso que va a ser vivir en este bendito país, pero sólo si los votamos a ellos. Maravillosa gente, experta en hablar sin decir nada, en explicar lo inexplicable, fervientes defensores de la democracia siempre y cuando estemos de acuerdo con ellos.

En fin, la lista de exponentes sería interminable, y este artículo solo pretende ejemplificar una realidad, no pontificar sobre el purismo del idioma, el propósito es demostrar que hay palabras o formas de hablar que molestan, hacen daño, no son amables o nos mienten, entonces, tratemos de hablar como corresponde, no abusemos de nuestra verborragia, seamos amables, corteses, no seamos agresivos o mal hablados, así parafraseando a mi abuela, mujer de poca educación e incierta cultura me decía en su perfecto italiano, “parla comme te ha fatto mamma”

 

Ruben Ramos

Palabras 2

Palabras 2

 

Otra forma de comunicación es la escritura y aunque uno a veces debiera pedirle disculpas a los ojos por obligarlos o torturarlos con ciertas cosas publicadas, existen afortunadamente  otras publicaciones que nos reivindican hasta diría con nosotros mismos y que son realmente un premio, tanto para la vista como para el alma. Este es el caso de este pequeño poema (pequeño en cuanto a extensión) que deseo compartir con todos ustedes, escrito por  el Sr. Hamlet Lima Quintana, un bonaerense nacido en Morón un 15 de septiembre de 1923 y muerto un 21 de febrero de 2002, prolífico folclorista y poeta escribio 25 libros de poemas y más de 400 canciones. Bueno, sin más preámbulos los dejo con el poema, disfrútenlo y piensen en toda esa gente así, que las hay…

 

 

 

GENTE NECESARIA


Hay gente que con solo decir una palabra
Enciende las ilusiones y los rosales.
Que con solo sonreír entre los ojos
Nos invita a viajar por otra zona.
Nos hace recorrer toda la magia.
Hay gente que con solo dar la mano
Rompe la soledad, pone la mesa,
Sirve el puchero, coloca las guirnaldas
Y con solo empuñar una guitarra
Hace una sinfonía de entre casa.
Hay gente que con solo abrir la boca
Llega hasta los limites del alma,
Alimenta una flor, inventa sueños,
Hace cantar el vino en las tinajas…
Y después se queda como si nada.
Hay quien se va de novio con la vida
Desterrando una muerte solitaria,
Pues sabe que a la vuelta de la esquina,
Hay gente que es así, tan necesaria !!!!!

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